Entrevista a Pilar Mármol, cofundadora y directora QFEM

Celebrando un año de aniversario

Nuevos retos, nuevas experiencias.

  • ¿En qué momento decidiste lanzarte con la revista?

El momento llegó de forma inesperada hace un año. Por estas fechas, alguien, un ángel de la guarda, llamó a mi puerta y me propuso hacer algo de este calibre, un magazine fresco, divertido y online. Por aquella época, andaba concluyendo otro proyecto y, como soy un culo inquieto, cuando me habló de la idea, no pude resistirme. Accedí inmediatamente.

  • ¿Qué te impulsó a lanzarte en este nuevo reto?

Mis ganas por hacer cosas nuevas, por querer crecer interiormente, por lanzarme a nuevos retos. No sé estarme quieta y, aunque ya estaba con mil cosas más, esta era una gran oportunidad, por lo que preparé un proyecto completo que presentarle a “mi descubridor” y él accedió a echarme una mano con la parte del desarrollo web y el marketing. El enfoque estaba más o menos delimitado, contenidos de entretenimiento con un claro objetivo en cuanto al público, preferentemente mujeres. Por lo demás, “mi socio” (que se mantiene en el anonimato) me dejó derivar a mi antojo. Y vaya que si lo hice. Lo que empezó siendo QFem ha ido evolucionando, al igual que su creadora, de contenidos más triviales a un tratamiento más comprometido de los problemas que vemos en la sociedad, aunque sin dejar de lado una parte más ociosa y de entretenimiento, así como un rinconcito para la poesía y la creación artística.

 

  • ¿Cuántas horas al día le dedicas?

Más de las que debería. Muchas. Unos días más que otros, lógicamente. Esta no es mi fuente de ingresos, tengo que trabajar y que vivir, aunque tengo que reconocer que cuanto más nos vamos adentrando en este mundo, más me fascina y más tiempo libre invierto en ello. El hecho de ir creciendo tan rápido y conociendo a tanta gente interesante es adictivo.

Dinos tres elementos que creas que hayan sido claves para el éxito del proyecto

Sinceramente, ni yo lo tengo claro. Este no es mi campo, aunque siempre me ha gustado moverme en el periodismo, la escritura, en la literatura y, por mi trabajo, soy profesora de Lengua Castellana en un instituto de secundaria, me gusta estar al tanto de la actualidad e inculcar a mis alumnos valores a través del desarrollo de su espíritu crítico. Supongo, pues, que el éxito puede residir ahí, en presentar algo diferente, siguiendo los patrones de los magazines, pero dándole ese toque tan personal que vamos inyectando en cada publicación, con el objetivo claro de defender una Educación de Calidad y el Feminismo como necesidad prioritaria en la sociedad actual, como sinónimo indiscutible de Igualdad. Pero, no solo nos quedamos en eso. Por mi profesión y mi relación con adolescentes, es inevitable parecer una de ellos, y el hacer el formato atractivo para ellos es fundamental, y de rebote les llega a los padres y a todos los demás lectores potenciales. Esa es la finalidad. Como clave fundamental no hay otra que la constancia y el buen hacer, ser metódica en mi trabajo, no permitirme errores y seguir mis propios valores. Eso hizo que poco a poco, conforme me adentraba en las redes y en los diferentes medios, me fuera decantando por el camino que hoy en día presenta QFem. Al fin y al cabo, escribo sobre lo que hablo en clase, sobre lo que trabajamos, y en ello, como es inevitable en el ser humano, también hay momentos de ocio, donde no nos estrujamos los sesos, pero aprendemos o nos divertimos. Por eso, QFem no puede considerarse un medio serio, pulcro, sino fresco, vivo y cambiante, en continua evolución con los tiempos que corren muy muy rápido.

  • Constantemente leemos artículos que nos dicen que emprender por Internet es prácticamente gratis. ¿Qué opinas de ello?

No te digo que no pueda ser. De hecho, conozco influencers que han empezado desde cero y han conseguido llegar a unos niveles desorbitados de seguidores y fama. Pero sin un apoyo mínimamente económico y sin unas estrategias de marketing y publicidad, esto no es llegar y topar. Es necesaria muchísima constancia, dedicación e investigación continua. No se trata de abrirse un blog y ponerse a escribir. Las personas que triunfan lo consiguen porque hay muchísimo trabajo detrás, aunque consigan parecer que no es así (ahí está la magia).

  • Cuando eras pequeña: ¿Qué querías ser de “mayor”? ¿Lo has conseguido?

Pues mira, esto siempre se lo cuento a mis alumnos. Soy una profesora frustrada. Bueno, esto no es del todo cierto. Siempre se me dio de escándalo enseñar a los demás. Ya desde los 15 años era la encargada de darles clases particulares a mis compañeros de clase y, desde entonces, nunca abandoné la enseñanza. Aún así, en mi época adolescente era una chica bastante brillante y me gustaba andar dibujando, escribiendo, viendo cine (del bueno, del de antes) y era una auténtica apasionada de la publicidad. Era muy fan en esa época de Amanda, la protagonista de una serie que las de mi quinta seguro que conocen (Melrose Place). Ella era una alta ejecutiva de una empresa publicitaria. Siempre me ha fascinado, pero los recursos económicos de mi familia no me permitieron lanzarme a estudiar Publicidad o Periodismo, dos carreras que me llamaban desde siempre. Como era una loca de los libros, y me resultaba muy fácil sacar 10 en todo lo que me proponía, decidí irme a lo fácil, una Filología Hispánica en la universidad de mi provincia. Sería profesora en poco tiempo y tendría vacaciones en verano de por vida… En tiempo récord me licencié y con 23 años llegué a Málaga desde mi Jaén natal a trabajar como profesora en un colegio privado. Al poco, aprobé las oposiciones y ya cuento con 10 años de experiencia en el cuerpo. Al principio, viví esta profesión con muchas ganas, pero cuando ves lo que es el sistema educativo de este país, se te quitan del todo. Aún así, me mantienen viva la llama de la profesión mis pequeños pensadores. Siempre se dice que uno quiere lo que no tiene, y el disfrutar de tanto tiempo libre me hace querer abarcarlo entero para crecer y crecer. Soy una persona muy inconformista.

  • ¿Qué comportamientos de los que aprendiste de niña, más valoras?

Mi infancia no fue nada sencilla. Era una niña complicada, triste y con demasiados problemas para ser una niña. Aún así, doy gracias por haber vivido mi vida, porque gracias a ello, hoy soy quien soy. Lo que más valoro en el mundo, y que probablemente lo aprendí de pequeña, es la empatía. Creo que es muy necesaria, ponerte en la piel del otro, y entender su sufrimiento. Aunque, sinceramente, los comportamientos que valoro más los he ido adquiriendo con los años, con mi aprendizaje continuo, con mis experiencias vividas y con los tropiezos que he tenido en el camino. Aún sigo tropezándome y aprendiendo. Eso es lo más hermoso de estar viva.

  • Describe la mejor escena de tu vida y con quien la compartiste

Eso es muy complicado. Son muchas. La primera que me ha venido a la cabeza, sinceramente, bueno, he intentado ir a mis parejas, a momentos idílicos, lo típico que parece que se nos tiene que quedar grabado a fuego de por vida…

Pero mi cabeza, que va por libre, ha visualizado otra escena, el momento en el que, acompañada de mi hermana Arancha, supe que había aprobado las oposiciones con plaza, y ¡a la primera!

  • Dime algo que hayas aprendido de alguna otra persona y quién era.

He tenido buenos maestros. Aprendí de mi hermano mayor, a amar el cine y a apreciar la buena música. De mi hermana, mi mayor modelo a seguir, aprendí a ser libre, independiente, a querer conseguir todo lo que me propusiera en la vida y me adueñé de su lema: “Si quieres, puedes”. También he aprendido de la amistad, de la traición, de la hipocresía y la envidia. Todos esos grandes nombres me han llevado a sufrir, pero también a crecer como persona, como mejor persona. De mi madre he aprendido que si te lo propones, aun teniendo todo tu mundo en contra, puedes sacar adelante a tres personitas e inculcarle la importancia de conseguir algo en la vida, de no tener que depender de nadie. Aprendo todos los días de mis alumnos, de sus experiencias vitales, de sus ganas y desganas, de sus injusticias y sus ralladas, jajajaj. Y, desde hace casi 3 años, aprendo de la persona que me mantiene el alma a flote, mi pareja. A él le debo muchísimo, le debo largas horas de buenas charlas, abrazos infinitos, besos de verdad, amor del bueno y la ambición con la que se come el mundo cada día. Todo comenzó gracias a “su carta de recomendación” a su amigo (y mi socio ahora en esta aventura). David es una parte muy importante de mi vida, esencial.

  • ¿Cuándo fue la última vez que compartiste tiempo con tu mejor amiga?

Tiempo físico, hace más de dos semanas. Está de exámenes. Es lo que tiene que tu mejor amiga sea 12 años menor que tú, jajajaja. Tiempo en redes, continuamente. Hablamos mucho, tenemos varios grupos, y es que ella es Fem, la otra componente de este dueto, Q y Fem. Se llama Jessica Pacheco, está terminando el último año de Periodismo y nos conocimos siendo profesora y alumna hace 6 años. A día de hoy somos mejores amigas y, además, compartimos a nuestro bebé, Question Femenina. Una vez enfrascada en el tema, siendo ella quien era y estudiando lo que estudiaba, no dudé en hacerla partícipe desde el principio del retoño que acababa de nacer con un nombre que perfectamente podíamos partir en dos. Q es la cabeza pensante, la que dirige el cotarro, Fem es mi secretaria, asesora, compañera, confidente. Q representa la madurez y la rabia del sistema. Fem está empezando a florecer, ella transmite la frescura, la inocencia y las ganas de comernos el mundo. Al principio no firmábamos nuestros artículos, pero cuando empezamos a engancharnos a esta nueva andadura, separamos los términos y nos los adjudicamos y eso nos encanta porque nos une aún más.

  • ¿Puedes identificar características personales que te hacen única?

Mi grado de responsabilidad, constancia, afán de superación, empatía y compromiso. No es que me crea más que nadie, es que tiendo a explicarlo todo con excesivo detalle. Eso también me caracteriza, jajajaj. Ah, y mi humor. Soy bastante “salá, pa qué nos vamos a engañar”.

  • ¿Si ahora mismo pudieras irte de viaje, dónde irías y con quién?

Nueva York con David. Aunque con una visita a la capital española me conformo. Me encanta Madrid y todo lo que se mueve allí. En realidad, el destino es lo de menos, lo importante es el viaje y la compañía. Ambos lo necesitamos. Trabajamos mucho los dos. Él tiene un negocio en el sector hostelero, así que te podrás imaginar… Los comienzos siempre son duros y hemos empezado prácticamente a la vez. Yo le ayudo con las redes sociales y con mi otra gran pasión, la fotografía. Él es el mejor cocinero del mundo, y no porque sea mi chico, que también, sino porque es imposible opinar lo contrario. Somos muy afortunados de tenernos el uno al otro apoyándonos en nuestros retos, pero sí, necesitamos una semanita en alguna ciudad con historia, en la playa, en la montaña o en el fin del mundo. Me es indiferente si es con él. El otro viaje pendiente es con Jessi (Fem) pero aún no hemos decidido destino, aunque este año no se nos escapa nuestra visita obligada al Teatro Romano de Mérida.

  • ¿Qué decisiones o circunstancias cambiarías si tuvieras oportunidad?

Quizá lo cambiaría todo o lo dejaría tal y como ha sido. No lo sé, y tampoco quiero pensarlo. Siempre le digo a mis alumnos que tienen que hacer muchas cosas que yo no hice cuando tuve la oportunidad, me imagino que porque no quiero que cometan mis errores. Al fin y al cabo, hay que cometerlos, es parte de la vida. Así que, no, no cambiaría nada. He tomado decisiones muy fuertes en mi vida que me han traído cosas fascinantes, así que seguiré arriesgando, siempre pensando en mí antes que en nadie. Esa es una premisa que he aprendido en el camino, aunque no siempre lo cumplo, y es ahí cuando te hacen daño. Y que conste que pensar en una no es fastidiar a los demás o pasar de ellos. Siendo buena persona también estás pensando en ti, siempre y cuando lo que sea no te perjudique a ti. No se trata de egoísmo, sino de empatía, sororidad (me encanta esta palabra, hermandad entre mujeres) y sinergia en todos los niveles.

  • ¿Cuál es tu vocación, cómo surge?

Mi vocación es crear, ver, leer, pensar. Y después, hacer. Me he dado cuenta que no soy persona de una vocación para toda la vida, que me gusta experimentar y seguir avanzando. Amo enseñar, pero me cansa y me desmotiva como a mis alumnos las limitaciones de una Educación obsoleta. Es por ello que necesito buscar la motivación fuera e introducirla en las aulas como puedo. Esto provoca críticas y esto también frustra, aunque bueno, a mí me entra por un oído y me sale por…

  • ¿Qué es para ti el éxito?

Ser feliz. Ese es el mayor éxito de todos. Cada persona lo interpreta de una manera, es absolutamente relativo. En mi caso, aún estoy a medio camino, no sé muy bien cuál será mi percepción del éxito en el futuro. Para mí, ahora, puede ser un conjunto de aspectos, felicidad a nivel familiar, de pareja y a nivel profesional. Si nos referimos al éxito profesional, siempre he sido fan de don Juan Manuel y de Jorge Manrique, dos clásicos de nuestra literatura que consideraron que el éxito residía en hacer pervivir su obra en el tiempo. Y lo consiguieron. Al fin y al cabo, el éxito es aquello que te marcas como objetivo y lo conviertes en realidad. Me encantaría que mi obra, sea la que sea (pues espero dar muchos años de creación y evolución) perviva más allá de mi terrenal existencia. Eso, hoy en día, lo veo difícil, pero así tengo un sueño que perseguir el resto de mi vida. Esto la hará más emocionante, seguro.

  • ¿Qué aprendiste de tus éxitos anteriores?

Siempre he aprendido una lección muy clara, que la constancia lo hace todo. Que estudiando, dedicando tiempo, formándote se consigue exactamente lo que se espera.

  • ¿Y de tus errores, qué aprendiste de ellos?

Que no puedo volver a cometerlos. Algunos duelen mucho y tardan en cicatrizar. No es necesario llegar al sufrimiento, pero claro, eso lo aprendemos después. Así es la vida. Y lo peor de todo es que hay ciertos errores que una no deja de cometer nunca, muchas veces por ser más idiota de lo normal, jajajaj, y confiar en que todo el mundo es igual que yo.

  • ¿Te consideras una persona exitosa?

100% no. Pero eso es culpa de mi alto nivel de exigencia. Nunca estoy conforme del todo. Qué le vamos a hacer. Algún defecto tenía que tener, jajaja. Y no hablo del físico, que es algo que ya me da exactamente igual (antes sí que me atormentaba por dos kilos de más o por una arruga al descubierto). En general, no me va mal la vida, soy feliz con mi pareja, tengo amigas de verdad (y amigos), hago lo que me gusta, soy totalmente independiente y tengo muchos proyectos e ideas en mente. Si eso es ser exitosa, pues sí, lo seré. Pero según mi percepción, estaría rondando el 8, y yo soy más de querer alcanzar el sobresaliente.

  • ¿Qué factores externos te han servido para alcanzar tus metas?

Las personas que me rodean. Siempre he tenido gente que me ha apoyado, que ha creído en mí y eso ayuda para no rendirte e ir a por ello. El mayor factor de todos, mi infancia, mi adolescencia, mi familia. Las experiencias vividas entonces me hicieron ser decisiva.

  • ¿Cuáles fueron los obstáculos que tuviste que superar?

También hubo piedras en el camino. Claro que sí. El dinero siempre es un obstáculo, aunque yo me las ingeniaba para conseguir todas las becas del mundo o para trabajar en lo que fuera, hasta vendiendo seguros, jajaja. Mi timidez, porque aunque no lo parezca, fue una joven un poco retraída, con muchos complejos, aunque siempre supe mantenerme a flote y mejorar, convertirme en una líder dejando mis miedos atrás. No fue un camino fácil, no era de las populares, más bien de las invisibles, pero siempre tuve cerca a personas realmente fascinantes que me fueron ofreciendo partes de sus vidas que me alimentaron, que cautivaron y me ayudaron a superar todos los obstáculos. Entre las piedras, un profesor que me hizo abandonar mi pasión por la escritura al apropiarse de un cuento mío, y varias amigas que demostraron con el tiempo ser todo lo contrario. Como te digo, esto solo me hizo más fuerte y más capaz de todo.

  • ¿Qué consejo les darías a las mujeres emprendedoras, empresarias, o las que quieren iniciar un cambio de etapa?

Que lo hagan, que no se lo piensen. Que se espabilen, que la vida apremia y que es muy triste ser infeliz, no hacer lo que deseamos. Cambiar no es malo, es necesario, renovarse, vivir, sentirse jóvenes siempre, tengamos la edad que quiera marcarnos el DNI. Las mujeres somos fuertes, decididas y debemos ser valientes y pensar en nosotras, pues tu vida la vives tú y nadie más que tú sabe cómo debe vivirla para alcanzar la felicidad plena. Así que a por ello, a arriesgar y a trabajar duro por conseguirlo.

  • ¿Cómo ves a QFem en el futuro?

En realidad no lo pensamos mucho. A veces, nos ponemos a imaginar y nos hacemos el cuento de la lechera, pero después nos bajamos de la nube y seguimos currando. El futuro siempre es incierto y no es algo que nos preocupe en exceso. Eso sí, con inmensas ganas de no cerrar nunca este capítulo de nuestras vidas, con inmensa necesidad de seguir creciendo cada día, de conocer a más gente, de llenarnos de más historias y de otras vidas que nos darán mucho más de los que nos puede dar una compensación económica o un trabajo convencional.

Vemos que vamos avanzando, y además a un buen ritmo. Cada mes se unen varias nuevas colaboradoras, y también contamos con hombres feministas que colaboran con nosotras. Esto anima a seguir. En agosto cumpliremos un año y traeremos novedades, así como una sección donde explicaremos quiénes forman parte de la familia que va creciendo día a día alrededor de Q y Fem.

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MOTIVACIÓN
“Qué maravilloso es que nadie necesita esperar un momento antes de comenzar a mejorar el mundo”. Ana Frank .
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“No se trata de dónde vienes, sino de dónde vas”. Ella Fitzgerald.
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“La vida se contrae o expande en proporción al coraje de uno”. Anais Nin