Damos visibilidad a Margarita Salomó

Cansada de ver siempre las mismas publicaciones de “ejemplos” de mujeres exitosas, donde siempre aparecen las mismas “mega-súper-directivas”, dándonos lecciones de:

  • lo poco que ven a sus hijos –pero que ellos son “súper” felices de tener madres a quienes apenas ven, eh?-.
  • de lo bien que les parece el mostrar un comportamiento social más masculinizado, para que los hombres con poder, no las vean como una amenaza y hayan podido ir promocionando laboralmente.
  • de lo bien que se organizan para poder abarcar con todo (familia, hijos, organización del hogar, sus trabajos…) Como si todas pudiéramos tener amas de llaves, señoras de la limpieza, nanis…

He decidido dar visibilidad a esas otras mujeres que no salen en los medios, que no han podido contar con el apoyo logístico y económico de estas grandes ejecutivas más mediáticas y que, además,  SI que, bajo mi punto de vista, MERECEN estar en los medios por ser un ejemplo de superación y ser representativas de la mayoría de la sociedad femenina.

En este contexto, me gustaría presentar a Margarita Salomó. Una mujer que debería aparecer en todas las portadas de las publicaciones que hablan de empoderamiento femenino, de mujeres valientes y de coraje. Es uno de aquellos casos que pasan desapercibidos, mientras otros personajes, con vidas fáciles y vacías, llenan los medios.

Esta mujer, originaria de Mataró, pequeña ciudad cercana a Barcelona, se enamoró del único estudiante de raza negra de la Facultad de Medicina. Seguramente, por ese entonces, los años 60, muchas personas de Barcelona jamás habían visto a una persona “de color”.

Él se llamaba Jaime Hospedales. Ella no solo lo “vio”, sino que se enamoró y no dudó en casarse con él, ya convertido en médico, e irse a vivir a Venezuela. Esa Venezuela rica, petrolera, en pleno boom económico, que en ese momento recibía miles y miles de inmigrantes españoles que huían de la post-guerra, el fascismo y del hambre.

¡Cómo cambian las cosas! ¡Qué poca memoria social tenemos cuando hoy en día nos quejamos de la inmigración que recibimos! ¿Nadie se acuerda de sus abuelos, o sus familiares, quienes también tuvieron que huir de la guerra, del hambre y de la persecución?

El matrimonio tuvo cinco hijos. Pero harta de las infidelidades de su marido, Margarita decidió separarse y volver a España con sus hijos mulatos, los primeros niños mulatos que se veían en su pequeña ciudad natal, Mataró.

Su marido se quedó en Venezuela, se volvió a casar y tuvo muchos otros hijos, dos con su nueva esposa y el resto, con muchas otras mujeres. Dejando a Margarita y a sus hijos en España, abandonados en la precariedad.

Margarita consiguió estudiar, trabajar y sacar adelante a sus cinco hijos, no sin pasar grandes dificultades de todo tipo.

Nunca quiso rehacer su vida sentimental con ningún otro hombre. Decía que ya había tenido bastante con su primer marido y siempre ha preferido centrar su energía en sus hijos y en sus catorce nietos.

Cuando el padre de sus hijos cumplió 85 años, enfermó y sintió que se moría. Entonces quiso venir a España para pedirles perdón, tanto a ella como a sus cinco hijos.

Aunque a muchas os cueste creerlo: Margarita lo vió, le abrió las puertas de su casa y lo perdonó. Volvieron a bailar juntos su canción preferida y se despidieron en paz, recordando solo los buenos momentos que compartieron en esta vida, sabiendo los dos, que el siguiente encuentro ya sería en la eternidad.

Jaime Hospedales, murió en Venezuela el 20 de diciembre de 2016. Unos meses después de viajar a España para despedirse y ver, por última vez, a su  primera mujer y a sus hijos.

  • Cuando eras pequeña: ¿Qué querías ser de “mayor”? ¿Lo has conseguido?

De pequeña quería ser bailarina, pero no pudo ser porque en mi familia, después de la guerra, la situación económica era lamentable. Comíamos gracias a las cartillas de racionamiento. Así que mis padres, que trabajan los dos, no podían permitirse el pagarnos ningún lujo.

  • ¿Qué necesitarías para recuperar tu sueño de ser bailarina?

Encontrar una escuela donde impartieran clases para adultos, desde nivel inicial. Entonces tal vez me atrevería a empezar a bailar, aunque no sé si me dejarían… casi tengo 80 años… ja, ja, ja!!!!

  • ¿Qué comportamientos de los que aprendiste de niña, más valoras?

La educación, el saber perdonar y la alegría para continuar la vida.

  • ¿Puedes identificar características personales que te hacen única?

Un carácter fuerte, el saber soñar  y una vida interna completamente plena. Estas características me han ayudado en mis momentos más difíciles.

  • ¿Qué decisiones o circunstancias cambiarías si tuvieras oportunidad?

Ninguna, cuando miro atrás estoy contenta con mi historia y con lo que he hecho. He conocido diferentes países y diferentes entornos.

 Cuando me casé y me fui a Venezuela, en  los años 60, mi marido tuvo que estar cuatro años haciendo de médico rural para que le convalidaran el título de médico que se había sacado en España. Así que estuvimos viviendo en la selva… aquello era precioso…

 Los amaneceres, los atardeceres, la inmensidad de la naturaleza, los paseos viendo animales, oyendo miles de pájaros de colores y viendo monos saltar por los árboles.. Las gentes humildes, buenas y sencillas…En ese entorno nacieron mis tres hijos mayores. Tengo recuerdos increíblemente bonitos.

  • ¿Qué aprendiste de sus éxitos anteriores?

La perseverancia y el perseguir tu meta hasta el final. Seguir, seguir, siempre seguir.

  • ¿Y de tus errores, qué aprendiste de ellos?

Que tienes que identificarlos rápido para intentar no repetirlos. Aprender de ellos, siempre convertirlos en experiencia y no avergonzarte.

  •  ¿Qué es para ti el éxito?

Cuando te propones algo y lo consigues. Cualquier cosa que te hayas propuesto y que sea importante para ti.

  • ¿Te consideras una persona exitosa?

En algunas áreas de mi vida sí. En las que he conseguido llegar a mi objetivo.

Puede que sienta que todavía tengo facetas por completar, pero no lo veo como un fracaso, simplemente todavía tengo que seguir luchando para lograr mis propósitos.

  •  ¿Qué se necesita para tener éxito?

 Tener constancia, mucha dedicación y nunca retroceder.

  •  ¿Qué consejo les darías a las mujeres emprendedoras, empresarias, o las que quieren iniciar un cambio de etapa?

Adelante, siempre adelante. Nunca ceses. Sigue tu objetivo hasta el final.


 Margarita me responde esta última pregunta agitando sus brazos, rebosando energía y optimismo. Sinceramente creo que cualquier persona que haya leído esta entrevista se hará una idea del valor que tienen muchas mujeres.

En este caso, Margarita, como os decía al principio, es un ejemplo de tolerancia y de apertura: al haberse casado con un hombre de otra “raza”, aunque socialmente fue ampliamente criticada. De coraje: al sacar adelante, sola, a sus cinco hijos. De adaptación al cambio, de tolerancia a la frustración y de saber perdonar.

Sabed que hace unos años envié a La Vanguardia una solicitud para que entrevistaran a Margarita en sección de “La Contra”, donde se publican entrevistas a personajes interesantes, inspiradores, con historias interesantes,… Creo que sería un ejemplo de superación para muchas personas.

Pero La Vanguardia jamás me contestó. Más tarde alguien me contó que para que te entrevisten en esa sección, parece que tienes que pagar 6.000€: ¡ZAS! ¡Qué decepción! Ya estamos con el poder del dinero…

Yo sí que quiero darle la visibilidad que se merece: ¡Felicidades Margarita, eres un ejemplo a seguir! Y seguro que tu historia servirá de inspiración y ejemplo de superación a muchas otras mujeres

¡Ayúdanos a crecer compartiendo este artículo en tus redes sociales 🙂!

MOTIVACIÓN

“Qué maravilloso es que nadie necesita esperar un momento antes de comenzar a mejorar el mundo”. Ana Frank .

MOTIVACIÓN

“No se trata de dónde vienes, sino de dónde vas”. Ella Fitzgerald.

MOTIVACIÓN

“La vida se contrae o expande en proporción al coraje de uno”. Anais Nin